{"id":7638,"date":"2024-03-20T15:23:43","date_gmt":"2024-03-20T18:23:43","guid":{"rendered":"https:\/\/navarrocastex.com\/eng\/?post_type=novedades&#038;p=7638"},"modified":"2024-03-20T15:23:43","modified_gmt":"2024-03-20T18:23:43","slug":"interes-general-una-vuelta-a-las-fuentes-en-cuestion-de-creditos-en-moneda-extranjera","status":"publish","type":"novedades","link":"https:\/\/navarrocastex.com\/eng\/novedades\/interes-general-una-vuelta-a-las-fuentes-en-cuestion-de-creditos-en-moneda-extranjera\/","title":{"rendered":"Inter\u00e9s General \u2013 Una vuelta a las fuentes en cuesti\u00f3n de cr\u00e9ditos en moneda extranjera"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por Alberto Navarro<br>Publicado en:&nbsp;<em>La Ley Suplemento Abogac\u00eda Corporativa N\u00b0 1 (febrero 2024)<\/em><br>TR LALEY AR\/DOC\/100\/2024<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sumario: I. Introducci\u00f3n. La cuesti\u00f3n para zanjar. \u2014 II. Retorno a la buena senda. \u2014 III. El DNU simplemente reflej\u00f3 la tendencia mayoritaria que ven\u00eda respondiendo a la cuestionada reforma del a\u00f1o 2015. \u2014 IV. Frente a la regla, la excepci\u00f3n siempre estar\u00e1. Situaciones distintas. \u2014 V. Conclusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>I. Introducci\u00f3n. La cuesti\u00f3n para zanjar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En l\u00ednea con las ideas&nbsp;<em>Alberdianas<\/em>&nbsp;que parecen inspirar al nuevo gobierno nacional, entre otras, un mayor respeto a la propiedad privada, expreso reconocimiento de los principios de autonom\u00eda de la voluntad de las personas y libertad de contrataci\u00f3n, con el Decreto de Necesidad y Urgencia N\u00ba 70\/2023 (21\/12\/2023 \u2013 DNU) se retom\u00f3 la&nbsp;<em>buena senda del viejo C\u00f3digo Civil<\/em>&nbsp;y la Ley de Convertibilidad del a\u00f1o 1991, modific\u00e1ndose, entre otros, la redacci\u00f3n de los arts. 765 y 766 del C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n (CCCN), del a\u00f1o 2015. En lo que debiera parecer una obviedad, el DNU dispone ahora en su T\u00edtulo X que las deudas en moneda extranjera (sic. d\u00f3lares) son nuevamente deudas de dinero y ya no m\u00e1s \u201cde cosas\u201d, por m\u00e1s que se trate de moneda sin curso legal en el pa\u00eds&nbsp;<a href=\"https:\/\/navarrolaw.com.ar\/novedades\/interes-general-una-vuelta-a-las-fuentes-en-cuestion-de-creditos-en-moneda-extranjera\/#FN1\">(1)<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed es que, en su nueva redacci\u00f3n, las citadas normas ahora disponen:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cArt. 765.- Concepto. La obligaci\u00f3n es de dar dinero si el deudor debe cierta cantidad de moneda, determinada o determinable, al momento de constituci\u00f3n de la obligaci\u00f3n, sea o no de curso legal en el pa\u00eds. El deudor solo se libera si entrega las cantidades comprometidas en la moneda pactada. Los jueces no pueden modificar la forma de pago o la moneda pactada por las partes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por su parte, el art. 766 a continuaci\u00f3n dice:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c\u2026El deudor debe entregar la cantidad correspondiente de la especie designada, tanto si la moneda tiene curso legal en la Rep\u00fablica como si no lo tiene\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bajo el entonces r\u00e9gimen del C\u00f3digo Civil y Comercial de la Naci\u00f3n, promulgado en pleno cepo cambiario, por el contrario, se dispon\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cArt. 765\u2026 Si por el acto por el que se ha constituido la obligaci\u00f3n, se estipul\u00f3 dar moneda que no sea de curso legal en la Rep\u00fablica, la obligaci\u00f3n debe considerarse como de dar cantidades de cosas y el deudor puede liberarse dando el equivalente en moneda de curso legal\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A su vez, el art. 766 dispone que: \u201cEl deudor debe entregar la cantidad correspondiente de la especie designada\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No existiendo prohibici\u00f3n alguna de hacer contratos en d\u00f3lares, la respuesta jurisprudencial fue por dem\u00e1s variada, pudi\u00e9ndose encontrar desde fallos que resultan en la&nbsp;<em>nada misma<\/em>&nbsp;en perjuicio del acreedor, hasta sentencias que exigen devolver en&nbsp;<em>billetes verdes<\/em>&nbsp;y no otra cosa. Dependiendo del juez o c\u00e1mara que a uno le tocase, sal\u00eda&nbsp;<em>pata o gallareta<\/em>. M\u00e1s inseguridad jur\u00eddica, imposible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, sabido es que las disposiciones de las leyes en materia de&nbsp;<em>contratos<\/em>, salvo muy puntuales excepciones (ej. relaciones de consumo) no resultan de&nbsp;<em>orden p\u00fablico<\/em>&nbsp;y por tanto son supletorias de la voluntad de las partes (art. 962, CCCN), siendo que ante falta de prohibici\u00f3n expresa (art. 13, CCCN) aquellas debieran poder ser modificadas o renunciadas en l\u00ednea con el Principio de Autonom\u00eda de la Voluntad (art. 944, CCCN).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>II. Retorno a la buena senda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora se aprecia que el art. 765 difiere en sus dos versiones, vieja y nueva, de un modo sustancial: para empezar, porque la moneda extranjera, nuevamente, por m\u00e1s que carezca de curso legal, no deja de ser precisamente eso,&nbsp;<em>moneda<\/em>, y no m\u00e1s una \u201ccosa\u201d \u2014un absurdo por donde se lo mire\u2014, que atentaba contra la tradici\u00f3n jur\u00eddica planetaria y el sentido com\u00fan e inteligencia de cualquiera que entienda que los argentinos, m\u00e1s all\u00e1 de su credo o ideolog\u00eda, solo piensan en ahorrar en d\u00f3lares. Adem\u00e1s, nos ense\u00f1aron que las obligaciones siempre fueron de&nbsp;<em>dar<\/em>&nbsp;o de&nbsp;<em>hacer<\/em>&nbsp;o de&nbsp;<em>no hacer<\/em>, pero no de&nbsp;<em>devolver cosas<\/em>, sobre todo cuando de plata se trata. Por tanto, al lado del art. 765, la vieja redacci\u00f3n del art. 766 resulta en un postulado muy dif\u00edcil de defender.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asumiendo que el DNU ser\u00e1 finalmente refrendado por el Congreso, ahora la liberaci\u00f3n del deudor solo podr\u00e1 ocurrir si este cumple con lo comprometido (\u201cla especie designada\u201d), a menos que hubiere acordado otra cosa (ej. aceptar pesos a un cierto tipo de cambio), aceptaci\u00f3n&nbsp;<em>ex ante<\/em>, claro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora, adem\u00e1s, por clara indicaci\u00f3n normativa, los jueces no podr\u00e1n m\u00e1s fallar modificando la forma de pago o la moneda comprometida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como se anticip\u00f3, el nuevo r\u00e9gimen soluciona tambi\u00e9n otra fuente de m\u00faltiples injusticias, bastando apreciar que hasta ahora algunos tribunales de nuestro pa\u00eds hasta el presente, lamentablemente, convierten cr\u00e9ditos en moneda extranjera a pesos, aplicando el tipo de cambio&nbsp;<em>oficial<\/em>&nbsp;y agregando a partir del a\u00f1o 2020 la&nbsp;<em>magra yapa<\/em>&nbsp;del&nbsp;<em>impuesto PAIS<\/em>, que en nada refleja el valor de lo adeudado, sobre todo si se considera que durante el \u00faltimo gobierno (2019-2023) la&nbsp;<em>brecha d\u00f3lar oficial-d\u00f3lar libre&nbsp;<\/em>lleg\u00f3 a superar el 150%.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo cierto es que, gracias a este cambio normativo, se pone fin a una grieta legal, doctrinaria y principalmente jurisprudencial que insumi\u00f3 tantas discusiones est\u00e9riles como nulo aporte al crecimiento de nuestro alica\u00eddo Producto Bruto Interno (PBI) \u2014al igual que toda la mara\u00f1a de innecesarias prohibiciones y regulaciones\u2014 que lo \u00fanico que hicieron fue erosionar la libre iniciativa y libertad de movimiento de los&nbsp;<em>privados.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En refuerzo de lo anterior, aunque, como veremos,&nbsp;<em>sin inventar nada nuevo tampoco<\/em>, el DNU reforma dos normas por dem\u00e1s relevantes \u2014los arts. 958 y 960 del CCCN\u2014 que en su nueva redacci\u00f3n disponen:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Art. 958, CCCN: \u201cLas partes son libres para celebrar un contrato y determinar su contenido, dentro de los l\u00edmites impuestos por la ley o el orden p\u00fablico. Las normas legales siempre son de aplicaci\u00f3n supletoria a la voluntad de las partes expresada en el contrato, aunque la ley no lo determine en forma expresa para un tipo contractual determinado, salvo que la norma sea expresamente imperativa, y siempre con interpretaci\u00f3n restrictiva\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La&nbsp;<em>norma termina<\/em>&nbsp;as\u00ed con la discusi\u00f3n, aunque bastante zanjada por la jurisprudencia y la doctrina mayoritaria, a favor de la&nbsp;<em>supletoriedad<\/em>&nbsp;de las leyes respecto del valor de lo pactado entre partes y la&nbsp;<em>no imperatividad<\/em>&nbsp;del entonces art. 765 del CCC.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A su vez, el art. 960 del CCCN, en l\u00ednea con lo anterior, recorta facultades de&nbsp;<em>modificaci\u00f3n<\/em>&nbsp;de t\u00e9rminos contractuales de que dispon\u00edan los magistrados en caso de disputa. As\u00ed dice ahora: \u201cFacultades de los jueces. Los jueces no tienen facultades para modificar las estipulaciones de los contratos, excepto que sea a pedido de una de las partes cuando lo autoriza la ley\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto, salvo situaciones excepcionales como los descriptos renglones abajo, la regla ser\u00e1 siempre la&nbsp;<em>pacta sunt servanda<\/em>&nbsp;(los contratos son ley entre las partes y as\u00ed deben honrarse), en l\u00ednea con otro valioso principio reafirmado por valiosa jurisprudencia a inicios de la d\u00e9cada del \u201980, que record\u00f3 que los jueces no est\u00e1n llamados a rescatar a los privados (empresarios) por los negocios (malos) que puedan hacer&nbsp;<a href=\"https:\/\/navarrolaw.com.ar\/novedades\/interes-general-una-vuelta-a-las-fuentes-en-cuestion-de-creditos-en-moneda-extranjera\/#FN2\">(2)<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>III. El DNU simplemente reflej\u00f3 la tendencia mayoritaria que ven\u00eda respondiendo a la cuestionada reforma del a\u00f1o 2015<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de fallos que en opini\u00f3n de la mayor\u00eda resultan en intromisiones en la libertad de las partes cuando no en manifiestas injusticias disfrazadas de equidad o&nbsp;<em>esfuerzo compartido<\/em>&nbsp;<a href=\"https:\/\/navarrolaw.com.ar\/novedades\/interes-general-una-vuelta-a-las-fuentes-en-cuestion-de-creditos-en-moneda-extranjera\/#FN3\">(3)<\/a>, lo cierto es que la jurisprudencia comenz\u00f3 a mostrar un marcado rechazo por los intentos de abuso por parte de deudores avivados interpretando como mejor pudo los arts. 765 y 766 a la luz de los principios del valorismo consagrados por el art. 762 del CCCN.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed es que, en un sonado fallo de por entonces, un tribunal se pronunci\u00f3 por la&nbsp;<em>sacralidad<\/em>&nbsp;de lo pactado. Se trataba de un caso donde exist\u00eda una cl\u00e1usula bien redactada y ninguna excepcionalidad de por medio. Pareciera que se trat\u00f3 de un deudor que vio en el art. 765 del CCCN la posibilidad de cancelar su deuda de un modo m\u00e1s barato&nbsp;<a href=\"https:\/\/navarrolaw.com.ar\/novedades\/interes-general-una-vuelta-a-las-fuentes-en-cuestion-de-creditos-en-moneda-extranjera\/#FN4\">(4)<\/a>. Para justificarse, este invoc\u00f3 incertidumbre, excepcionalidad, \u201ccepo\u201d, normas del Banco Central, de la AFIP y a todo lo que encontr\u00f3 a mano, alegando que le imped\u00edan el acceso al mercado de cambios. La C\u00e1mara bien le dijo que \u201c\u2026no se advierte raz\u00f3n alguna que justifique interferir en la fuerza obligatoria de los contratos en los que subyace una necesidad de la propia convivencia social, que \u2014como regla\u2014 impide al \u00f3rgano jurisdiccional revisar el contenido de la obligaci\u00f3n libremente asumida por los contratantes, con el consiguiente perjuicio para la seguridad jur\u00eddica\u2026\u201d. Impuso as\u00ed el respeto a la regla&nbsp;<em>pacta sunt servanda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por entonces, otro fallo consider\u00f3 que el recurso contractual a las llamadas cl\u00e1usulas \u201cBonex\u201d resultaba en una v\u00e1lida referencia de valor y por tanto correspond\u00eda pagar lo que se acord\u00f3&nbsp;<a href=\"https:\/\/navarrolaw.com.ar\/novedades\/interes-general-una-vuelta-a-las-fuentes-en-cuestion-de-creditos-en-moneda-extranjera\/#FN5\">(5)<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s recientemente, sent\u00f3se valiosa doctrina en un precedente&nbsp;<a href=\"https:\/\/navarrolaw.com.ar\/novedades\/interes-general-una-vuelta-a-las-fuentes-en-cuestion-de-creditos-en-moneda-extranjera\/#FN6\">(6)<\/a>&nbsp;donde se dijo por parte de la C\u00e1mara que \u201c\u2026sin que se encuentre vigente ley de emergencia alguna que imponga la pesificaci\u00f3n\u2026 aquella modalidad era ley para las partes pues la tomaron libremente y en pleno uso de sus facultades (arts. 958, 959, C\u00f3d. Civ. y Com.)\u201d; que \u201cCiertamente corresponde abonar en d\u00f3lares estadounidenses, ni m\u00e1s ni menos en virtud de haber sido pactada en esa moneda la obligaci\u00f3n\u2026 toda vez que pretender que el deudor puede liberarse entregando una cantidad de dinero nacional que se exhibe en apariencia equivalente \u2014seg\u00fan el tipo vendedor al cambio oficial\u2014 cuando en realidad la entrega de moneda extranjera ha sido considerada esencial en relaci\u00f3n con el inter\u00e9s l\u00edcito del acreedor (arg. art. 724, C\u00f3d. Civ. y Com.), claramente tal conclusi\u00f3n no luce ajustada a derecho, m\u00e1s bien representar\u00eda un desequilibrio prestacional\u201d. A prop\u00f3sito, el convenio textualmente reza \u201c\u2026siempre en la moneda estadounidense\u2026\u201d. De all\u00ed que el pago liberatorio (conf. arts. 766, 867, 868, CCCN) solo proceder\u00eda entregando \u201cmoneda extranjera, que es una pr\u00e1ctica habitual en nuestro pa\u00eds\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se trata este de un fallo que irrefutablemente postul\u00f3 que los derechos resultantes de los contratos integran el derecho de propiedad de los contratantes (965, CCCN) y que por tal raz\u00f3n gozan de reconocimiento por el art. 17 de la CN, en l\u00ednea con los principios de libertad y autonom\u00eda antes mencionados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, lo mismo puede decirse respecto de la importancia de la devoluci\u00f3n en la misma especie (<em>el que recibi\u00f3 d\u00f3lares, debe devolver d\u00f3lares)<\/em>&nbsp;que surge de otro precedente m\u00e1s reciente&nbsp;<a href=\"https:\/\/navarrolaw.com.ar\/novedades\/interes-general-una-vuelta-a-las-fuentes-en-cuestion-de-creditos-en-moneda-extranjera\/#FN7\">(7)<\/a>, caso en el cual se rechaz\u00f3 un intento de cancelar en pesos una deuda por la compra en cuotas de una participaci\u00f3n accionaria en una empresa. Como escrib\u00ed en otra oportunidad, se trat\u00f3 de una situaci\u00f3n bien distinta a aquella donde&nbsp;<em>Do\u00f1a Rosa<\/em>&nbsp;pudo verse confundida y \u201cla especie designada\u201d predicada por el art. 766 (d\u00f3lar) revest\u00eda el car\u00e1cter de \u201chabitual\u201d, siendo que las partes&nbsp;<em>sab\u00edan<\/em>&nbsp;<em>muy bien<\/em>&nbsp;lo que hac\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros fallos seguir\u00edan hasta el presente, tomando en muchos casos la&nbsp;<em>cotizaci\u00f3n MEP<\/em>&nbsp;como forma justa de compensaci\u00f3n. Y siguieron otros tantos, en uno y otro sentido, ajenos a la extensi\u00f3n y los objetivos de este trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>IV. Frente a la regla, la excepci\u00f3n siempre estar\u00e1. Situaciones distintas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como siempre, podr\u00e1n caber siempre excepciones y ello no quita valor al DNU. Me refiero a ciertos casos de&nbsp;<em>readecuaci\u00f3n<\/em>&nbsp;de t\u00e9rminos contractuales por parte de jueces, que generalmente obedecen a criterios de justicia ante situaciones de&nbsp;<em>fuerza mayor<\/em>&nbsp;(ej. situaciones derivadas de la pandemia del a\u00f1o 2020) o&nbsp;<em>imprevisi\u00f3n<\/em>&nbsp;(s\u00fabito e inesperado cambio de reglas de juego) pero que, aunque muchas veces interrelacionadas,&nbsp;<em>no hacen intr\u00ednsecamente<\/em>&nbsp;a la problem\u00e1tica de las deudas en moneda extranjera. A estas situaciones se suman en muchos casos los abusos de una parte respecto de la otra, siendo que aqu\u00ed siempre ser\u00e1 de aplicaci\u00f3n el art. 989 del CCCN, el cual dispone: \u201cControl judicial de las cl\u00e1usulas abusivas. La aprobaci\u00f3n administrativa de las cl\u00e1usulas generales no obsta a su control judicial\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe as\u00ed remontarse al a\u00f1o 2007, cuando la Corte Suprema de Justicia de la Naci\u00f3n en un recordado fallo en el cual confluyeron la&nbsp;<em>imprevisi\u00f3n<\/em>, el abuso y la cuesti\u00f3n del tipo de cambio&nbsp;<a href=\"https:\/\/navarrolaw.com.ar\/novedades\/interes-general-una-vuelta-a-las-fuentes-en-cuestion-de-creditos-en-moneda-extranjera\/#FN8\">(8)<\/a>. El caso se dio en el marco de un conjunto de pr\u00e9stamos hipotecarios para acceso a vivienda familiar y \u00fanica, entonces pactados en d\u00f3lares, donde se conjugaban, por un lado, la debilidad de los deudores y, por el otro, los desequilibrios causados por la devaluaci\u00f3n del peso en el a\u00f1o 2002.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La coexistencia entre caso fortuito, imprevisi\u00f3n y a la vez el respeto a lo pactado puede apreciarse tambi\u00e9n en un fallo dictado en pandemia (a\u00f1o 2020)&nbsp;<a href=\"https:\/\/navarrolaw.com.ar\/novedades\/interes-general-una-vuelta-a-las-fuentes-en-cuestion-de-creditos-en-moneda-extranjera\/#FN9\">(9)<\/a>&nbsp;en el cual, m\u00e1s all\u00e1 del valor relativo que lo acordado contractualmente pueda tener ante tales situaciones, eso no impidi\u00f3 al Tribunal rescatar, en cuanto fuera posible, lo acordado por las partes as\u00ed tambi\u00e9n c\u00f3mo estas se hab\u00edan comportado la una para con la otra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En otro caso m\u00e1s reciente, donde el deudor hab\u00eda planteado la imposibilidad de cumplir, la Sala A del Fuero Civil&nbsp;<a href=\"https:\/\/navarrolaw.com.ar\/novedades\/interes-general-una-vuelta-a-las-fuentes-en-cuestion-de-creditos-en-moneda-extranjera\/#FN10\">(10)<\/a>, citando jurisprudencia propia y calificada doctrina (Dres. Alberto Bueres, F\u00e9lix Trigo Represas y Jorge H. Alterini) sostuvo que el art. 765 resultaba inaplicable a las obligaciones donde se pact\u00f3 expresamente que la moneda extranjera era&nbsp;<em>esencial<\/em>&nbsp;para otorgar efectos cancelatorios al pago. A la vez, trayendo a colaci\u00f3n puntual normativa (art. 955, CCCN), jurisprudencia propia y siempre calificada doctrina (Dres. Sebasti\u00e1n Picasso, Jorge Mosset Iturraspe, Miguel A. Jorge-Piedecasas y Jorge A. Mayo), la Sala record\u00f3 que \u201cpara que se configure la imposibilidad que exima al deudor de cumplir, es necesario que la prestaci\u00f3n haya devenido f\u00edsica o jur\u00eddicamente imposible, esto es, que exista una imposibilidad sobrevenida, objetiva y absoluta\u201d En otras palabras, la existencia de caso fortuito o fuerza mayor. As\u00ed concluy\u00f3 que el deudor \u201cse encuentra al alcance de la demandada adquirir los d\u00f3lares pactados por otros medios legales, aun cuando estos resulten m\u00e1s onerosos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>V. Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de la esperada confirmaci\u00f3n legislativa del DNU, ya no m\u00e1s un acreedor que acord\u00f3, deber\u00e1 aceptar sin m\u00e1s que un cr\u00e9dito en moneda extranjera le sea transformado a pesos y menos a\u00fan a un tipo de cambio que no refleje un equivalente. Salvo excepci\u00f3n puntual y fundada, ning\u00fan juez podr\u00e1 cambiar las reglas de juego.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El DNU no vino a&nbsp;<em>refundar<\/em>&nbsp;nada;&nbsp;<em>la motosierra solo cort\u00f3 hierba mala<\/em>, que ya ven\u00eda a siendo&nbsp;<em>podada<\/em>&nbsp;por buena doctrina y jurisprudencia respetuosa de los acuerdos entre partes \u2014que supo distinguir las situaciones de fuerza mayor, imprevisi\u00f3n o abuso que pudieran darse\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s que nunca resultar\u00e1 importante la preclara redacci\u00f3n de los t\u00e9rminos y las condiciones de la obligaci\u00f3n asumida, evit\u00e1ndose&nbsp;<a href=\"https:\/\/navarrolaw.com.ar\/novedades\/interes-general-una-vuelta-a-las-fuentes-en-cuestion-de-creditos-en-moneda-extranjera\/#FN11\">(11)<\/a>&nbsp;la imposici\u00f3n de cl\u00e1usulas que no se ajusten a la realidad negocial o puedan resultar abusivas o desproporcionadas. De ah\u00ed que irreflexivamente enchufar cl\u00e1usulas pre hechas como aquella que dice que un necesitado deudor hipotecario&nbsp;<em>ya cuenta con los d\u00f3lares suficientes<\/em>&nbsp;(al momento de pedirlos) podr\u00e1 siempre ser una invitaci\u00f3n a un juez a modificar lo pactado \u2014y bien por \u00e9l\u2014, puesto que eso no tiene nada que ver con la razonable inserci\u00f3n de una cl\u00e1usula&nbsp;<em>Bonex<\/em>&nbsp;o que refiera a la cotizaci\u00f3n del d\u00f3lar en una plaza del exterior en un contrato&nbsp;<em>paritario.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s all\u00e1 de todo lo a\u00fan pendiente&nbsp;<a href=\"https:\/\/navarrolaw.com.ar\/novedades\/interes-general-una-vuelta-a-las-fuentes-en-cuestion-de-creditos-en-moneda-extranjera\/#FN12\">(12)<\/a>&nbsp;por algo hab\u00eda que empezar. Bienvenida pues la reforma que, en pos de principios de libertad que vienen desde el a\u00f1o 1853.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&nbsp;Pourvu que \u00e7a dure\u2026&nbsp;<a href=\"https:\/\/navarrolaw.com.ar\/novedades\/interes-general-una-vuelta-a-las-fuentes-en-cuestion-de-creditos-en-moneda-extranjera\/#FN13\">(13)<\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">(1) &nbsp;Si bien la referencia es a la \u201cmoneda extranjera\u201d, focalizo en el d\u00f3lar estadounidense, por tratarse de la situaci\u00f3n m\u00e1s habitual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">(2) &nbsp;CNCom., Sala D, \u201cPereda, Rafael c. Pampagro SA\u201d, 22\/08\/1989, LA LEY, 1989-E, 182.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">(3) &nbsp;V\u00e9ase la cr\u00edtica realizada por m\u00ed al fallo CNCom., Sala A \u201cFideicomiso de Recuperaci\u00f3n Crediticia c. Yoma, Emir y otro\u201d, 19\/10\/2020), LA LEY, 2021-D, 525.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">(4) &nbsp;CNCiv., Sala I, \u201cVirtuoso, Mario Gerardo c. Gelasen, Hilda Marta s\/ medidas precautorias\u201d, 19\/03\/2015; RCCyC 2015 (julio), 165 \u2013 RCCyC 2015 (agosto), 17\/08\/2015, 202, TR LALEY AR\/JUR\/2353\/2015.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">(5) &nbsp;CNCiv., Sala F, \u201cFau, Marta Rene\u00e9 c. Abeci\u00e1n, Carlos Alberto y otros\u201d s\/ consignaci\u00f3n\u201d \u2013 \u201cLibson, Teodoro y otros c. Fau, Marta Rene\u00e9 s\/ ejecuci\u00f3n hipotecaria\u201d, 25\/08\/2015; http:\/\/www.saij.gob.ar\/camara-nacional-apelaciones-civil-nacional-ciudad-autonoma-buenos-aires-fau-marta-renee-abecian-carlos-alberto-otros-consignacion-su-acumulada-fa15020017-2015-08-25\/123456789-710-0205-1ots-eupmocsollaf.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">(6) &nbsp;CNCiv. y Com. Dolores, \u201cZuccato, Mar\u00eda Catalina c. Lobos, Yanina y otro\u201d, 07\/07\/2020.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">(7) &nbsp;CNCom., Sala E \u201cS\u00e1nchez, Juan L. y otro c. S\u00e1nchez, Adriana S.\u201d, 04\/02\/2021.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">(8) &nbsp;CS, \u201cRinaldi, Francisco c. Guzm\u00e1n y otro\u201d, 15\/03\/2007, Fallos 330-855.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">(9) &nbsp;CNCiv., Sala J, \u201cH. B. D. B. A. c. Z. S. A.\u201d, 14\/09\/2020.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">(10) &nbsp;CNCiv., Sala A, \u201cJauregui, Diana c. Zurzolo, Mar\u00eda E.\u201d, abril 2021, Expte. N\u00ba 21372\/2016 \u2014J. 93\u2014 Relaci\u00f3n N\u00ba 021372\/2016\/CA003.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">(11) &nbsp;Como ocurri\u00f3 en el citado fallo \u201cRinaldi\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">(12) &nbsp;Queda pendiente de derogaci\u00f3n de los arts. 7\u00ba, 8\u00ba y 10 de la ley 23.928 del a\u00f1o 1991, respecto de las deudas en pesos, lo que resulta criticable con solo reparar que, lejos de la inflaci\u00f3n cero postulada por la entonces convertibilidad del peso, el incremento de precios en Argentina viene siendo, desde hace ya muchos a\u00f1os, de dos d\u00edgitos, primero anual y ahora mensual. Lo anterior confirma que la reforma dista de a\u00fan de ser completa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">(13) &nbsp;SIGN, \u201cMientras dure\u2026\u201d Frase atribuida a Laetitia Bonaparte, madre de Napole\u00f3n, al coronarse emperador en Notre Dame de Par\u00eds, el 2 de diciembre de 1804. Sin duda esta buena se\u00f1ora ten\u00eda sus reservas acerca de la duraci\u00f3n del imperio franc\u00e9s.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","novedades_category":[],"class_list":["post-7638","novedades","type-novedades","status-publish","hentry"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/navarrocastex.com\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/novedades\/7638","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/navarrocastex.com\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/novedades"}],"about":[{"href":"https:\/\/navarrocastex.com\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/types\/novedades"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/navarrocastex.com\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/novedades\/7638\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7640,"href":"https:\/\/navarrocastex.com\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/novedades\/7638\/revisions\/7640"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/navarrocastex.com\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7638"}],"wp:term":[{"taxonomy":"novedades_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/navarrocastex.com\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/novedades_category?post=7638"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}